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Mientras toma forma una iniciativa legislativa para prohibir el uso de burkas en Francia, el presidente galo, Nicolás Sarkozy, condenó ese atuendo típico de las mujeres musulmanas.
"La burka no es un signo religioso, es un signo de subordinación, un signo de envilecimiento, me gustaría decirlo de forma seria", dijo Sarkozy. "No será bienvenida en el territorio de la República Francesa".
Con estas palabras, el jefe de Estado respaldó a los legisladores que quieren eliminar a las burkas de su país. Francia es la nación con más musulmanes de toda Europa (alrededor de 5 millones).
Las expresiones de Sarkozy serán porque ¿la gripe H1N1 no llegó a Francia?
Las mujeres musulmanas que lucen burkas, ¿no se contagian la gripe?
¿Qué secretos guardan debajo de ese atuendo?
¿Qué secretos no pueden develar?
En otros lugares del mundo cuesta descubrir otros temas:
Acá, en Argentina, desde que se instaló la gripe A, si no nos mata la humedad, el proceso, el terrorismo, el corralito, el dengue, la pobreza, nos mata la gripe A.
Acá en Buenos Aires, se han cambiado además de los hábitos y abstinencias sociales el uso de la mejor arma para la defensa personal el gel en alcohol; no puede faltar en tu cartera, ni al recibir a alguien en tu casa: le abrís la puerta y pssss, le apuntás con el gel pssss, psss y terminás rociando el ambiente con Lysoform.
Acá, en Buenos Aires, desde que se instaló la gripe A, la belleza no se ve, es invisible a los ojos o tal vez al acertijo: ¿qué hay debajo de ese barbijo?
*Silvia Shapiro es docente e integra uno de los talleres presenciales de narrativa
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